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Salmo 121

Te compartimos el salmo 121 escrito, video y audio.

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Video y audio de salmo 121

A lo largo de la vida no estamos libres de situaciones de inseguridad, de momentos de inestabilidad que crean un sentimiento de inseguridad y dan lugar a pensamientos de constante desesperación. La persistencia de tales pensamientos durante un largo período de tiempo puede distraernos completamente del plan de Dios para nosotros.

Te animo a que en estos momentos tengas la oportunidad de levantar tus ojos hacia Dios y hacer de su presencia un alto refugio. Su seguridad no está en las finanzas, su ayuda no vendrá del sistema, no encontrará la verdad en el mundo de las verdades relativas y los fundamentos cambiantes. Cualquier apoyo que no sea el de Dios mismo no puede ser completo. Nunca podrá apoyarte de la manera en que sólo él puede hacerlo.

Dios no nos deja a su cuidado, haciendo de su presencia el lugar de su presencia, le dará seguridad y le llenará de valor para cumplir su propósito aquí en la tierra. Esto se expresa en el Salmo 121, que forma parte de las llamadas canciones progresivas. También conocido como cantos de peregrinos. Cuando fueron a Jerusalén a adorar a Dios en el templo, se dieron cuenta de que su ayuda venía de Dios. De quien los amó, de quien los pensó, de quien los creó.

Cuando los peregrinos miraban a las montañas (entonces se podían ver los altares de los dioses paganos), se preguntaban, “¿De dónde viene mi ayuda? Su respuesta fue muy concreta, porque sabían que Dios creó el cielo y la tierra en primer lugar. Que Dios estaba con ellos. En este Dios, el Creador, se encuentra su seguridad. Se sentían seguros sobre todo en el peligro.

Si en tu camino te encuentras con circunstancias desfavorables, te invito a que levantes la vista y reconozcas que es Dios mismo quien puede ayudarte; Él, que lo creó todo y lo apoya, no te descuida, no se desespera y no dirige tu atención a otra persona o circunstancias. Deje que su atención esté en Dios mismo. Verás que tu corazón se anima en el entendimiento de que la ayuda de Dios nunca llega demasiado tarde.

Levantemos los ojos a Dios, que es lo suficientemente poderoso para determinar nuestra eternidad en circunstancias difíciles.

¡Dale un suspiro a tu corazón! El Señor es tu guardián.

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Imagenes del salmo 121